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Cuando un adolescente imberbe te hace participe
de un sueño, la soberbia del descreído
atribuye lo excesivo de la expectativa a
la ingenuidad del joven. En ocasiones en
un alarde de erudición mitológica,
éste se permite incluso ejercer de
Dédalo realizando la injusta advertencia
del posible leñazo que le supondría
a aquel, acercarse al Sol.
Hace tres años, el joven Ícaro
-al que denominaremos a partir de ahora
Javier García- le explicaba a un
poco menos joven internauta, cofrade, y
en aquel momento trasnochador zamorano,
su intención de convertir su joven
página personal en un portal de información
semanasantera que permitiese la participación
activa de todo aquel que lo desease, durante
todo el año. El que escribe estas
palabras, a la sazón lector de aquella
incipiente idea, se apresuró a adelantarle
la complejidad de la empresa. No me equivoqué
en que era difícil, pero he de reconocer
que en aquel momento no imaginé ni
por asomo que Javier consiguiese ponerse
el Sol por montera e iluminar a todos los
zamoranos con su nueva Pasión.
Reconozcan conmigo lo complicado del asunto.
Nos encontramos ante una celebración
que tiene como una de sus principales características
la ausencia de participación de su
masa cofrade en los actos que conforman
la actividad anual de las hermandades, y
que permite, e incluso fomenta, la endogamia
de su clase dirigente. La componente de
autoafirmación local, se mezcla con
una vorágine de sensaciones y emotividades
cercanas que se repiten cada año
y fundamenta el auge actual en las listas
de hermanos. Éstos no dudan en ponerse
una túnica o sudar bajo el banzo
un día al año, pero se olvidan
de actos litúrgicos o asambleas.
Se realiza una crítica feroz, en
general desargumentada y tertuliana en la
barra de un bar, mientras el silencio nos
atruena en las juntas ordinarias exentas
de nuevas propuestas. Reuniones tan vacías
de savia nueva como las misas por los hermanos
difuntos, los oficios del Jueves o la Vigilia
del Sábado Santo.
Con todo esto ¿como se explica el
fenómeno de La Pasión de Zamora?
Es sencillo. Con Verdad.
Si buscásemos términos objetivos
diríamos que "La Pasión
de Zamora" esta hecha con trabajo desinteresado,
colocándole un signo menos a las
horas de sueño de días que
se quedan cortos. Que nos informa de noticias
a las que no tendríamos acceso por
otro medio. Que lo hace con una imparcialidad
incuestionable y un seguimiento incansable
que, en más de una ocasión,
no es bien entendido.
Podríamos esgrimir también
que es una puerta abierta a la opinión
de todos. Como diría el anuncio de
la gaseosa global: para los informados,
para los enterados; para los radicales,
para los moderados; para los míticos,
para los recién llegados; para los
constructivos, para los equivocados
Porque en realidad la única opinión
equivocada es la que busca una finalidad
diferente a la de intentar compartir con
los demás una manera de pensar. Es
equivocado imponer, desacreditar o mentir.
Una opinión es simplemente democracia.
Pero en realidad el éxito de "La
Pasión de Zamora" se fundamenta
en un único eje que vertebra la concepción
completa del trabajo que realiza todo su
equipo: está hecha con amor a la
Semana Santa. Ése es su origen y
su finalidad. Eso es lo que impulsa al cofrade
a sentirse identificado con el movimiento
que genera su dinamismo y su evolución
constante. Eso es lo que motiva al espectador
que simplemente busca informarse, y que
finalmente se engatusa al contemplar una
foto de Nuestra Madre o se deja picar por
el aguijón emocional de un texto
de Ana. Eso es lo que encuentra un cargador
del Cristo de San Lázaro cuando comparte
su rato de banzo con hermanos que portarán
La Caída, El Prendimiento o la Crucifixión.
Eso es lo que busca un cofrade, un hermano
más, que quiere vivir una Semana
Santa personal pero transferible, compartiéndola
con Aquel que dio la vida por nosotros y
con aquellos que le rodean.
Lapasiondezamora.com ha conseguido acercarse
a la consecución de los mayores retos
que tiene la Pasión de Zamora sin
extensión. Ha vinculado y unido a
cofrades de toda España que celebran
una Semana Santa de 365 días. Ha
vociferado el mejor nombre de nuestra celebración
por rincones que huelen a azahar, y los
ha mezclado con el del anís de nuestras
ruas. Ha acercado el traslado de la mesa
del Ecce-Homo, o el descenso del Cristo
de las Injurias, al zamorano de la diáspora
que tacha los días que le quedan
a un mes de Marzo que terminará en
juramento de Silencio
Nunca pretendieron ser ejemplo de nada y
ya lo son. Siempre con fidelidad a la Semana
Santa. Desde la distancia que permite la
independencia y hacia el interior de cada
cofrade.
Gracias por todo y feliz aniversario.
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Cofrade
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