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Para algunos es la "revolución"
de la Semana Santa, la luz en la oscuridad,
para otros el "cordón umbilical",
el tapón que ampara la herida abierta
de la lejanía. Lo cierto es que en
la calle se habla de la "web de la
Pasión", que quien no la conoce
ha oído hablar de ella y que quien
no la ha consultado ha leído alguna
de sus páginas impresas en papel.
Pero quedará todavía alguno
que nos mire con recelo, que sienta pudor
ante la libertad de la palabra. Que le asuste
la inmediatez de lo digital. O que juzgue
a un portal entero por los dos o tres personajes
que vienen a vertir basura cuando les viene
en gana, ignorando o dejando pasar de largo
el trabajo desinteresado por la Semana Santa
que se acumula en la trastienda o los miles
de comentarios en pro de la celebración
que forran estas páginas. Eso es
una visión parcial, falsa, y generalmente
pretendida.
Esta cruz guía es
la principal referencia de la Semana Santa
de Zamora en internet. Ya no es una web
cualquiera, es un medio de comunicación:
nos pasamos el año comunicando sentimientos,
comunicando novedades, comunicando escenas,
crónicas de ilusiones...; es un punto
de encuentro, el de los semanasanteros que
buscamos más, que necesitamos más.
Es un rincón innovador, crítico,
pero siempre desde el corazón. Son
tres años de esta fuente de información
y charla en la que cabemos todos, sin distinciones
entre unos y otros. Es la web de la Semana
Santa de la Zamora del siglo XXI -que parece
que siempre vamos por detrás-, dinámica,
al completo, sin escisiones y abierta a
la colaboración. En estos días
celebramos su creación y precisamente
el contexto temporal del calendario en el
que se concibió viene a definir el
espíritu de este medio. Es un tiempo
inoportuno, de soledades, de calles vacías
y de reflexión. Son los días
más nuestros, el amargor-dulce inexplicable,
el inicio de la espera vital de los zamoranos,
el horizonte sanfrontino que se nos hace
inalcanzable. La vuelta a la Zamora real.
A la calma. Siempre la calma que nos ahoga.
Esto no es una flor lanzada al aire sobre
nuestras cabezas ni una autopromoción.
Es la celebración de un año
más, de otra estación. Porque
aquí cada día, cada semana,
cada mes, es un reto, un logro alcanzado.
Cumplimos tres años abrazados a la
madera, al banzo. Tres años de miradas,
de cincel, gubia y devastador de corazones;
de claveles y rosas inmortales a los pies
de nuestros cristos y nuestras vírgenes;
y siempre una corona de palabras apasionadas
apoyada en el crucero de la vida, del respeto.
Muchas cosas han ocurrido en este año
en que la Junta de Castilla y León
ha dignificado la casa con uno de los Premios
Internet. El equipo, la familia, que crece
y forma un grupo humano variopinto, de alto
nivel. La colaboración y el acercamiento
a la mayoría de las cofradías.
La buena (y nueva) predisposición
de la Junta Pro Semana Santa, de quien el
silencio nos enseñó a no esperar
nada. La exposición fotográfica
que nos abre vías para nuevos proyectos.
Y lo más importante, la calle, la
acera, la fila que derriba fronteras en
el milagro de la red. Estamos y seguiremos
ahí. Por mi parte, el agradecimiento
más sincero a los colaboradores que
engrandecen La Pasión con su sola
presencia. Por nuestra parte (siempre a
disposición de todos), la complicidad
hacia el resto de medios de comunicación
que se han interesado por nosotros, el gesto
de generosidad hacia las entidades y personas
que nos han ayudado en cualquier detalle.
Y muy especialmente hacia ti. Que sin saberlo
haces Semana Santa todo el año.
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Creador y director de "La Pasión
de Zamora"
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